Los negocios y el emprendimiento son una herramienta para curar y difundir cualquiera que sea tu mensaje de amor como legado para hacer de este mundo aún más grato.
Y es que solo a través del camino emprendimiento consciente puedes alcanzar el verdadero «éxito» y cuando hablo del verdadero éxito no me refiero al que proviene del latín exĭtus que por lo general, se asocia al triunfo, al logro o de la victoria en algo que nos hayamos propuesto, así como a la obtención de un reconocimiento debido a nuestros méritos.
Si no, del éxito personal de poder dormir por la noche sabiendo que nuestros talentos y habilidades que hemos aprendido a lo largo de nuestras vidas, se usaron de una manera que sirvió a los demás.
Ahora te pregunto ¿estás en el negocio de difundir el amor? ¿Eres un emprendedor desarrollando un negocio con propósito?
Si la respuesta es sí entonces eres un emprendedor consciente.
Si aún no te queda claro si eres un emprendedor consciente, o que significa ser un emprendedor consciente puedes leer este otro artículo.
La clave para una carrera o tener un negocio exitoso es darse cuenta de que este no está separado del resto de tu vida, sino que es una extensión de tu yo más básico.
Tu yo más básico es el amor, ese YO que es consciente que a esta vida viene a ser, aprender, crecer, y trascender.
Sí bien una empresa existe fundamentalmente para generar dinero para el fundador o accionista, es el propósito conectado a tu visión de vida lo que permite hacer el bien, mientras te permites vivir de ello y haces lo que te apasiona.
Esta es la base del verdadero espíritu empresarial.
Sin embargo ser emprendedor consciente no significa elegir el camino más fácil o difícil, es un camino donde sólo puedes llegar a través de tomar la decisión de sanar las heridas emocionales en el proceso.
Si tú te encuentras en esta brecha dónde aparecen interrogantes como:
- ¿Lo dejo?
- No merece la pena
- ¿Es esto para mí?
La verdaderas preguntas detrás de todo esto es ¿Cuál es mi verdadero miedo detrás de esto que siento? ¿Qué herida me está hablando?¿A qué me estoy resistiendo? ¿Esto que hago de verdad está conectado con mi propósito?
Si no trabajas en tratar de responder estás preguntas, todo te costará el doble de trabajo porque vas perdiendo energía y motivación.
Estas preguntas se relacionan directa o indirectamente a alguna de las heridas de nuestra niñez.
¿Pero cómo sanar algo que aún no hemos identificado?
No hay duda de que se aprende mucho en la infancia.
Sin embargo, el niño es como una esponja, absorbiendo tanto todo lo positivo como todo lo negativo.
La baja autoestima y sentimiento de “no merecer» son algunos de rasgos más repetitivos de las heridas de la infancia, así que a continuación te describo algunos rasgos más extensos para identificar cuál o cuáles son esas heridas que te están generando sentimientos y emociones que te hacen vibrar bajo todo el tiempo.
Las 7 principales heridas de la niñez y sus rasgos.
Todo lo que sucede en la infancia sirve para moldear la persona que serás de adulto.
Es en esta etapa de la vida cuando la autoestima comienza a funcionar, por ejemplo; es tan importante construir resiliencia y saber cómo lidiar con la frustración. Lamentablemente, también en la infancia surgen ciertas heridas emocionales que son difíciles de curar y que pueden durar toda la vida si la persona no es sometida a un tratamiento psicológico, o por lo menos tratar de identificarlas. por qué si yo creo totalmente en la auto sanación.
Herida del abandono:
Esta es sin duda una de las heridas emocionales que surgen cuando los padres no pueden (o no quieren) asumir el papel de figura protectora.
La falta de compañía y atención deja huellas profundas en el niño, sobre todo si los padres o tutores nunca están presentes para recibirlo cuando se enfrenta a sus miedos.
Alcanzarás la edad adulta como una persona insegura y emocionalmente dependiente.
También es normal que te sientas solo y tengas dificultades para hacer amigos.
Herida del Rechazo:
El rechazo es doloroso y al sistematizarse acaba generando un sentimiento de inseguridad.
El cuidado y la comprensión son fundamentales para que el niño se desarrolle correctamente y con seguridad emocional.
Sin él, no importa cuán capaz seas te sentirás inferior a todo y a todos.
Como adulto difícilmente estarás feliz o satisfecho con tus logros, lo que dañará tus relaciones con otras personas en todos los ámbitos de tu vida.
Herida de la violencia doméstica
Los castigos y los actos represivos no deben asociarse con la intención de disciplinar.
Los expertos en psicología infantil advierten que aunque es común, no es el mejor método de enseñanza.
¿Qué pasa con las acciones que resultan en violencia doméstica? Peleas, insultos, rabietas descontroladas…
Todo ello desestabiliza al niño, ya sea víctima de violencia o testigo de frecuentes actos en el hogar.
Crecerá teniendo como referencia este entorno abusivo y la posibilidad de repetir este modelo en la vida adulta, en sus relaciones, está latente.
Herida de la injusticia
La infancia es una etapa de aprendizaje cuando, entre otras cosas, comenzamos a construir nuestro sentido de justicia.
El favoritismo entre hermanos, las diferencias de trato en el hogar y en la escuela, son situaciones que sirven para alimentar la idea de que el niño no merece la atención de quienes lo rodean.
Crece inseguro y pesimista, esperando inconscientemente el abuso de todos.
Está claro que es difícil construir relaciones duraderas basadas en esta cosmovisión.
Herida de Humillación
Ya sea por situaciones de acoso escolar o por un entorno familiar dañino, el niño que crece sometido constantemente a humillaciones quedará traumatizado.
Este trauma afectará principalmente su autoestima, dejándola triste y ansiosa.
De adulto tendrá pocas ambiciones de futuro, precisamente porque no confía en su potencial.
Herida de traición
Promesas incumplidas: una actitud aparentemente inocente, adoptada por padres y tutores.
Cuando frases como «si haces tu tarea te llevo al parque» o «si terminas toda la comida puedes pedir lo que quieras» no se cumplen, mucho más que la frustración de las expectativas del niño.
Para ellos, es un golpe a la confianza que depositas en tus padres o tutores, quienes son infalibles en su entendimiento.
Por ejemplo, si te enseñan que no puedes confiar en nadie, lo más seguro es no creer, porque así evitas el sufrimiento.
Miedo a lo desconocido
Todos los niños, en algún momento, tienen que enfrentarse a sus miedos, ya sea a la oscuridad, a los fantasmas, a las alturas, etc.
Y este proceso no siempre se maneja con la delicadeza necesaria.
Ser etiquetado como cobarde, temeroso o similar debilita tus emociones.
Estás fueron las 7 principales heridas de la infancia a las que nos enfrentamos a menudo.
Es importante que no te quedes solo con esta información y que a medida de tus capacidades consideres iniciar una terapia, o buscar libros específicos si crees que alguna de estas heridas resuena con la forma en que te sientes.
Todo en esa vida tiene una solución así que no te preocupes a medida que vas tomando conciencia, también las respuesta van surgiendo, para deshacerte de todas las emociones negativas y finalmente seguir sanando a más personas con tu mensaje de amor a través de tu productos y servicios en tu emprendimiento consciente.
Hoy quiero recomendarte a mis amigos de The Happy Blue ellos se dedica a solucionar problemas gráficos, son algo así como los avengers pero en cuestiones publicitarias, me encanta que su fundador Hendrik Soel Sanabria Espinales sea Guatemalteco así como yo y que hoy en día este expandiendo su trayectoria editorial en Colombia.



